Maternidad: el consumo de probióticos puede cambiar la leche materna

Un estudio de mujeres embarazadas muestra que la composición de la leche materna puede variar si consumen probióticos.

Dos de cada tres mujeres están amamantando. Los investigadores pensaron que la composición de la leche materna dependía únicamente de factores genéticos. Los resultados de un nuevo estudio muestran que el consumo de probióticos, todos los microorganismos útiles de la flora intestinal, puede modificarlo al final del embarazo. Los hallazgos de esta investigación, realizada en la Universidad de Medicina de Rochester, se publican en JAMA Pediatrics.

Entre los componentes de la leche humana se encuentran los oligosacáridos de la leche humana: son azúcares que permiten que los recién nacidos desarrollen su flora intestinal y los protegen de ciertas infecciones. "Se pensó que los oligosacáridos de la leche humana se determinaron genéticamente, casi como el grupo sanguíneo", dice Antti Seppo, uno de los autores de esta investigación.

Variaciones en los niveles de azúcar.

81 mujeres embarazadas participaron en el estudio, parte de ellas consumiendo probióticos. Los investigadores compararon las leches maternas de las mujeres que las tomaron y las que no. Descubrieron que algunos azúcares, como las fucosillactosas-3 y la sialilactosa-3, no estaban presentes en la leche de las mujeres que tomaban probióticos. En contraste con otros azúcares, como la sialilactosa-6, estuvieron presentes en cantidades más pequeñas en este grupo de mujeres.

Prevenir alergias alimentarias

"Tenemos el primer ejemplo que demuestra que los microbios en la leche materna, a través de los probióticos, pueden determinar la composición de los oligosacáridos de la leche humana", dice Anti Seppo. El investigador quiere continuar los estudios sobre su composición para comprender las diferentes acciones de los probióticos y los alimentos en estos azúcares. "Los oligosacáridos en la leche humana pueden estar relacionados con el desarrollo de ciertas alergias alimentarias en los bebés, dijo el investigador. El cambio en su composición podría abrir un nuevo camino hacia la prevención de alergias alimentarias". El número de niños con alergias alimentarias continúa aumentando: representan entre el 5 y el 7% de los niños menores de 15 años.