Sarampión: por qué los padres no son los únicos responsables de una cobertura de vacunación insuficiente

En Canadá, la vacilación para vacunarse se presenta como un verdadero fenómeno social.

Según un nuevo estudio de la Universidad de Waterloo, los factores sociales y políticos tendrían una influencia determinante en la decisión de no vacunar a un niño en Canadá.

Falta de voluntad política.

"No se trata solo de los padres", dice Heather MacDougall, profesora de historia en Waterloo y coautora del estudio publicado en el Canadian Medical Association Journal. "La historia de nuestro país muestra que hay una falta de voluntad política para promover un calendario nacional de vacunación", dice ella.

Los investigadores rastrearon la historia del desafío de la vacuna contra el sarampión durante tres décadas, desde la década de 1960 hasta 1998, cuando la publicación de Andrew Wakefield relacionó erróneamente la vacuna MMR con el autismo. Creen que la primera vacilación de los canadienses para vacunar a sus hijos se remonta a 1990. Los atribuyen al escándalo de la talidomida, el surgimiento de una segunda ola feminista, la popularización de la medicina alternativa, la creciente importancia derechos del niño y la falta de formación de profesionales de la salud. "La falta de educación continua en la ciencia de la inmunología en rápida evolución ha dejado a los profesionales de la salud canadienses con un conocimiento limitado para brindar asesoramiento cuando se les pide que expliquen los beneficios de la vacunación para los padres ansiosos". ", lamenta Heather MacDougall.

Cobertura de inmunización insuficiente

Después de haber comenzado en noviembre de 2017 en la metrópoli de Burdeos, una epidemia de sarampión se extendió a varias regiones francesas. Es el resultado de una cobertura de vacunación inadecuada en lactantes (el 79% recibió dos dosis de vacuna en lugar del 95% necesario, con disparidades significativas según el territorio), niños y adultos jóvenes, en los cuales la cobertura de vacunación Es desconocido y probablemente débil. Se han reportado 1,346 casos desde el 1 de enero de 2018. Más ampliamente, los casos de sarampión han aumentado en un 400% en Europa entre 2016 y 2017, según las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Para luchar contra este flagelo, el Ministro de Salud, Agnès Buzin, agregó desde enero de 2018 la vacuna contra el sarampión a las tres vacunas ya obligatorias (difteria, tétanos y poliomielitis).