Cabinas UV: los usuarios no son examinados lo suficiente para detectar cáncer de piel

Si bien los usuarios de las cabinas UV tienen más probabilidades de ser diagnosticados con cáncer de piel, el hecho es que la proporción de personas examinadas todavía es demasiado baja. De hecho, el riesgo de cáncer de piel aumenta con este tipo de práctica.

Mantenga su cutis bronceado durante todo el año: esta es la promesa de las cabinas UV. Sin embargo, esta práctica no está exenta de riesgos. Una hora que pasa bajo estas lámparas de bronceado vuelve a una hora que pasa sin protección en una playa caribeña.

Los investigadores estadounidenses están interesados ​​en la detección del cáncer de piel entre los usuarios de estas cabinas UV. Descubrieron que, si bien es más probable que se realicen las pruebas temprano, el uso de pruebas de detección de cáncer de piel sigue siendo demasiado bajo en esta población. Su estudio apareció en el Journal of the American Medical Association Dermatology y fue realizado por investigadores del Fox Chase Cancer Center en Filadelfia.

La detección afecta a menos de un tercio de los usuarios de cabina UV

30,352 personas participaron en esta investigación, algunas de las cuales usaron cabinas UV y otras no. Resultado: el 30% de los usuarios de las cabinas UV se sometieron a pruebas de detección de cáncer de piel, frente al 19.5% de los que no lo usan. Si estos resultados muestran que una mayor proporción de personas que usan cabinas UV ya han sido examinadas, también señalan la insuficiencia de esta detección: el 70% de las personas que usan cabinas UV no han sido examinadas. Aun así, el riesgo de cáncer de piel es mayor para ellos, ya que estos rayos artificiales son reconocidos como cancerígenos.

Según estos mismos investigadores, cada año se diagnostican 5 millones de cánceres de piel en los Estados Unidos. En Francia, se identificarían casi 60 000 casos nuevos cada año. Según el Instituto Nacional de Vigilancia Sanitaria, el uso de cabinas de bronceado causa entre 19 y 76 muertes cada año, debido a melanomas cutáneos. El uso de estos rayos ultravioleta artificiales aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de piel porque estos rayos UV son cancerígenos. Aquí están las señales que pueden alertar.